Libertad y ética con Javier Darío Restrepo

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Aunque ya publicaré algún texto formal en Interprensa (producto de las afanosas mentes de mis queridos alumnos del Tec), me acordé que tengo un blog, que hace mucho que no posteo nada, y que de que mis notas pueden quedar muertas en mi lap o virtualmente permanentes en mi blog.

Pues aquí estuvo don Javier Darío Restrepo, gracias a la Cátedra Alfonso Reyes, dando un Seminario sobre la Libertad y la Ética, y como era de esperarse, nos regaló algunas sentencias luminosas:

El medio más eficaz para que un periodista abandone un tema (de investigación) es la presión que viene de la redacción, de su editor, su director, los dueños o los anunciantes.

Los medios, particularmente los periódicos, han dejado de ser autonomos porque son parte de grupos empresariales.

La información esta contaminada, y todavía no hay una presentacion de información embotellada, sería muy interesante montar una empresita de información en la que se diga, como en las botellas, "esta información no está contaminada", porque toda la información está contaminada por el interés empresarial.

La libertad está contaminada de retórica.

La libertad es una especie de motor de nuestra actividad.

La libertad es como una semilla con la que nacemos.

La libertad tiene que hacerse, no viene preparada como las sopas (maruchan!!), hay que hacerla, y hay que hacerla desde sus comienzos.

La más primitiva de las vocaciones del ser humano es la libertad, porque nacemos con su germen, pero como las semillas tiene que ser desarrollada.

No nacemos libres, nacemos con vocacion a la libertad.

En todos los seres humanos la libertad está en desarrollo constante, y se hace justamente diciendo sí o no.

La libertad no es una “cosa”, es una creación.

La libertad es la estrategia, la independencia es la táctica para lograrla.

El hombre libre piensa menos en la muerte que en la vida.

Hay quien desarrolla su naturaleza humana y quien no, la ética es la accion libre del ser humano que activa su naturaleza.

La libertad activa (o niega) los valores éticos.

La decisión ética es la cumbre del ejercicio de la libertad.

Ser ético es ser libre.

La ética es el impulso hacia la excelencia, por eso hablamos de la ética como utopía. Cada valor ético plantea la diferencia entre lo que es y lo que debe ser, por lo tanto plantea un problema: como pasar de lo que soy a lo que debo ser.

La ética no es un manual de comportamiento, sino de retos y desafíos, la ética es para quien vive en función de superarse a sí mismo.

La credibilidad de un medio está construida sobre los valores éticos con que éste se hace.

Ser ético es ser obligado a ser excelente técnicamente, y ser excelente técnicamente no se puede soportar sin valores éticos. Y si recordamos que cada valor ético es activado por la libertad, podemos concluir que para ser periodista se necesita ser libre, porque siendo libre se es ético.

El periodista debe romper dependencias para crear.

1 comentarios:

Guillermo Peris Peris dijo...

El periodismo autónomo es ya una realidad

Después de leer los comentarios extraídos del discurso de Javier Darío Restrepo no puedo hacer otra cosa que ofrecer mi total adhesión a su afirmación sobre la falta de autonomía de los medios de comunicación. Pero me gustaría trasmitir una luz de esperanza a su deseo de que exista alguna 'empresita de información' en la que se diga: 'esta información no está contaminada'.

Puedo testimoniar que existen iniciativas de periodismo verdaderamente indepentendiente y limpio de presiones empresariales y políticas. Y más importante todavía: puedo dar fe de que estas iniciativas funcionan y de que hay una parte de la sociedad interesada en ellas. En términos económicos, inlcuso existe un mercado.

Pese a que Internet parece ser el canal ideal para la aparición de medios de comunicación no contaminados, la realidad demuestra que el interés político-económico se impone. Basta leer las principales cabeceras exclusivamente digitales para cerciorarse de la existencia de unas lineas editoriales muy encorsetadas que hacen prácticamente imposible que los medios y sus periodistas puedan atender a los principios de objetividad, pluralidad e independencia.

Entre esta proliferación de estructuras y conceptos clásicos de empresa periodística trasladados del papel a la red, nació hace un año y medio un proyecto de periodismo digital innovador que no ha hecho más que sumar lectores día tras día. Se trata de Diario Siglo XXI (www.diariosigloxxi.com), un medio exclusivamente digital que tengo el honor de dirigir.

Con más de 10.000 lectores diarios, no sólo se ha convertido en el cuarto diario exclusivamente digital más leído de España (según datos de OJD), sino que está demostrando que otra información independiente, plural y abierta es posible, que no hace falta partir con grandes sumas de dinero para consolidar y hacer rentable un proyecto de comunicación, y que la redacción clásica puede dar paso a la redacción virtual como lugar de trabajo.

Diario Siglo XXI está rompiendo esquemas y las claves del éxito son simples: ofrecer al lector una información limpia en lugar de intentar venderle como tal lo que no es. 'Ser' independiente en lugar de intentar 'parecer' independiente. Y para ilustrarlo, me permitiré ofrecer algunas pinceladas:

El hecho de no pertenecer a ningún grupo empresarial y de no recibir dinero de nadie hace que el lector confíe en la independencia del medio. El respeto escrupuloso y la no edición de los textos de los periodistas hace que éstos se sientan libres de abordar cualquier tema desde cualquier punto de vista. Los periodistas pueden investigar sin presiones, ni siquiera de cierre, lo que da un plus de veracidad a las informaciones. Esto, unido a las grandes posibilidades de participación del lector hace que el diario conecte con su audiencia, y esto repercute en su fidelidad. Por si esto fuera poco, el posicionamiento del medio queda fuera de toda sospecha al no hacerse editoriales, siendo portavoces de la opinión los más de 50 columnistas, cronistas, críticos y articulistas de todas las tendencias, y por supuesto, los lectores. Además, el diario queda abierto a la participación de todo el mudno, sea cual sea su orientación o posicionamiento en un determinado tema.

Estas son algunas de las claves del éxito de lo que añora el profesor Javier Darío Restrepo. El periodismo puede cambiar y de hecho lo está haciendo, a pesar de que iniciativas como la nuestra no sólo no son apoyadas por las universidades, sino sencillamente ignoradas y despreciadas por las instituciones.

Pero pese a todo y pese a todos somos muchos los que creemos en la verdadera indepentencia periodística. Y qué mayor alegría para nosotros que ver cómo sumamos lectores y cómo nuestro proyecto se va consolidando porque tiene espacio en la sociedad.

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